Por meses -casi años- no he escrito más.
Ésta fue una decisión ex-profeso que aún no he podido comprender: Es algo como un miedo absurdo de sacar a la luz emociones alegres y que se terminen sin poder controlarlo.
Realmente no es miedo, es terror extremo, no sé qué más hacer. Necesito continuar y tal vez escribir estas líneas -como en el pasado- aunque sean crípticas me ayuden.
Seguiré luchando por la luz y por el camino.
Carmine: Loco, autocrítico, eternamente confundido, siempre muy estresado, triste y alegre a la vez, de visión holística pero con enfoque en los detalles, intimista, extrovertido y algo agnóstico a la vez... Siempre pasando de lo profano a lo divino, mientras disfruto de lo sublime, y me regodeo en lo simple. En fin, más de una faceta para el mismo motivo de mi propia existencia, la cual siempre se torna interesante, a veces intolerable y a veces imposible, pero eso sí, siempre entretenida