2005-05-20

El día de la camisa anaranjada

Al parecer la fiebre ha cedido un poco, pues tenía algún tiempo sin escribir. Si bien, la verdad es que me la paso en un rollo (con problemas) de trabajo, personales, económicos, emocionales, intelectuales, alimentarios y demás; más no por ello debo dejar de lado mi capacidad para expresar en forma incomprensible pero escrita, las ideas que salvajemente fluyen por mi mente y que buscan una vía de escape, rápida, efectiva y por que nó, hasta sensiblera.

Como fuere, si es que fuere, he sentido los últimos días esa cosquilla, ese hormigueo interno, que me empuja, presiona, impulsa a decir, que a pesar de todo y en contra de todo, el día de hoy es mejor que el de ayer y el de mañana será mejor que el de hoy.

Sólo con esta forma de pensar, podré coordinar mis espectativas con mis miedos, a pesar de que es falso por definición eso de que siempre es mejor que antes. Especialmente cuando la edad avanza en su natural camino al inexorable olvido. Pero de esperanza (cómo definirá un ateo la esperanza y/o la fe?) siempre se puede llenar el corazón, la mente y el espíritu.

Espero que la verdad (la luz) que es la búsqueda se extienda ampliamente sobre el universo y así ampliar el área de nuestras almas y se puedan encontrars con el reflejo proyectado de la realidad. (QUE QUE?)

Atte.,

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