Hace poco tiempo me asomé en la noche temprana al cielo y descubrí una increible luz que iluminaba el cielo. Era la luna [por supuesto] que acompañaba mi camino a casa, cansado de tanto trabajar y de saber no tener rumbo.
Por supuesto, la luz de la luna tiene su energía interesante (aunque sé que es el reflejo de la luz del sol) y no porque crea en las energías extrañas, las piedras, la pseudo ciencia ni nada por el estilo, pero efectivamente es una forma de energía.
Y por ello, en ese momento mi corazón (mis emociones, mis sentimientos) me llenaron de gozo y de alegría.
Por supuesto, también puede ser los chocolates que me había comido antes y que me llenaron de endorfinas en mi mente y en mi cuerpo, pero dejemos que la fantasía de la energía que te llena el alma siga por un momento, pues es en esos momentos en los que pienso es necesario tener, estar, vivir, sentir, compartir a/con alguien y poder gritarle Te dedico la luna!!
Y es que al final, estamos solos pero no queremos estarlo, nos sentimos solos, pero es porque buscamos no serlo. Y al fin y al cabo, qué importa si estás solo o no, si puedes siempre compartir contigo mismo, con tu yo interior?
Espero que esta energía, y este momento, duren lo suficiente para dormir contento...
Atte.,
2 comentarios:
Hace cuanto que no dormías contento?
Multipolar...
Has sido poseído por un demonio selenita.. dejate llevar, que anyway tu no crees en nada de eso ;)
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