NOTA:
Este documento fue escrito en el año 2001 (tenía 33 años). Lo publico con algunas modificaciones de forma para facilitar la lectura (a mí mismo, claro está).
De más está decir que queda mucho camino por recorrer. Al final hay seis declaraciones/acciones de las cuáles pienso sólo cumplí con la 2, 3 y 4; dejando las más difíciles (1, 5 y 6).
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Soy una persona que muchos podrían considerar exitoso: cargo gerencial, vivienda propia, vehículo propio, bienes materiales, etc., sin embargo, yo me considero víctima de mi éxito y de mi historia. Este papel de víctima es el he logrado enfocar claramente y por ello de aquí en adelante desarrollar mecanismos para superarlo y superarme en forma efectiva.
En este ensayo presento en su primera parte cómo me observo ahora, es decir, cuáles son mis atributos gerenciales y su efectividad (positivos y negativos); y en segundo lugar establezco un plan para lograr un cambio en mi estilo gerencial, redundando en mi éxito profesional y el equilibrio emocional y personal pertinentes.
Soy retador y participativo, mi aporte en los equipos de trabajo impulsa el rendimiento, estimulan, sacan del cuadro, desequilibran y exigen, así cómo me exijo a mi mismo en esas dimensiones; pero, por otro lado, llego a ser agresivo, rompiendo el equilibrio de todos los grupos y equipos de trabajo. Manejo un sentido estratégico e integral, que apoya y a veces circunscribe el desarrollo de una visión compartida, sin embargo, mi sentido de conexión con la realidad presente diverge pues confundo el futuro y el ahora. Esto dificulta mi comunicación efectiva tanto a niveles estratégicos como a niveles tácticos y operativos: me aíslo.
Soy flexible: en cada cambio veo una oportunidad, y en cada oportunidad una vía de acción posible; de hecho, me he reinventado a mi mismo profesionalmente en varias oportunidades, me muevo horizontalmente y verticalmente (hacia arriba y hacia abajo), por lo que la percepción hacia fuera es de inestabilidad e incapacidad de concluir tareas. Por otro lado me convierto en la persona ideal para trabajar en proyectos importantes de corto plazo, pues inmediatamente asumo un nuevo proyecto o tarea. Me salgo de los límites con frecuencia: esto ayuda a la flexibilidad y a la visión estratégica pero desentona en grandes grupos, pues el riesgo lleva consigo la posibilidad de perder. Me he encontrado en situaciones donde pierdo y no puedo manejar la oportunidad de crecer apropiadamente, es decir, no tengo un firme propósito de enmienda, por lo cual no aprendo de ello. Y termino convirtiendo los errores en excusas.
En resumen recordando una profecía que me hizo mi madre hace más de 18 años (tengo 33), ando por la vida con una “carta de recomendación” en la mano derecha y una “carta de despido” en la izquierda, siempre en la cuerda floja, siempre en constante tensión, siempre insatisfecho. El responsable directo y completo soy yo. El único que puede manejarlo y salir de ello también soy yo. Por ello fue tan importante para mí la discusión del módulo en su totalidad. No es una cuestión de decisión simplemente, sino de trabajo, propósito, convicciones y visión personal.
Por ello, tengo que manejar los retos, oportunidades y cambios de manera distinta, asumiendo riesgos pero desarrollando/sincerando
Primero un camino o visión que garantice mi desempeño a nivel personal y corporativo, en mi vida privada, y en la empresa, priorizando los elementos más relevantes. Muchas veces no me he atrevido a formalizar para mi mismo, dicha visión, evitando así enfrentarme a verdades íntimas que desequilibran mi nivel emocional y personal.
Segundo, voy a buscar ayuda profesional para comenzar a manejar mis desequilibrios personales y emocionales que han afectado mi desempeño en el resto de las áreas.
Tercero, voy a continuar estudiando para obtener un título de 4to. Nivel, probablemente aprovechando Internet y la posibilidad de estudiar online mientras trabajo. Ya he concretado la búsqueda de opciones y comienzo la fase de selección.
Cuarto, comenzaré a utilizar los espacios de discusión y presencia de la organización para desarrollar nuevamente un vínculo comunicacional con todos los niveles, retomando un rol protagónico importante, relevante y pertinente.
Quinto, iniciaré el proceso de mejora continua de mis habilidades del idioma Inglés, las cuales han dificultado mejoras sustantivas de mi crecimiento integral.
Sexto, utilizaré mi aprendizaje de este último año para impulsar a mi media naranja en este proceso de renovación y nuevos equilibrios, estimulando un nuevo crecimiento de la relación menos co-dependiente y más equitativa emocionalmente.
La importancia de desarrollar estos compromisos son fundamentales, pues si estoy sintiendo fracaso a nivel profesional, intelectual, físico, emocional y personal, ¿Cómo puedo ser o sentirme exitoso? Comenzar prioritariamente a gerenciar y coordinarme a mi mismo apoyado en mis principios éticos y morales, es la vía más apropiada, la más expedita y la que efectivamente deja huella a largo plazo; redundando en el éxito personal y de la organizaciones a la cuales pertenezco.
Este documento fue escrito en el año 2001 (tenía 33 años). Lo publico con algunas modificaciones de forma para facilitar la lectura (a mí mismo, claro está).
De más está decir que queda mucho camino por recorrer. Al final hay seis declaraciones/acciones de las cuáles pienso sólo cumplí con la 2, 3 y 4; dejando las más difíciles (1, 5 y 6).
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Soy una persona que muchos podrían considerar exitoso: cargo gerencial, vivienda propia, vehículo propio, bienes materiales, etc., sin embargo, yo me considero víctima de mi éxito y de mi historia. Este papel de víctima es el he logrado enfocar claramente y por ello de aquí en adelante desarrollar mecanismos para superarlo y superarme en forma efectiva.
En este ensayo presento en su primera parte cómo me observo ahora, es decir, cuáles son mis atributos gerenciales y su efectividad (positivos y negativos); y en segundo lugar establezco un plan para lograr un cambio en mi estilo gerencial, redundando en mi éxito profesional y el equilibrio emocional y personal pertinentes.
Soy retador y participativo, mi aporte en los equipos de trabajo impulsa el rendimiento, estimulan, sacan del cuadro, desequilibran y exigen, así cómo me exijo a mi mismo en esas dimensiones; pero, por otro lado, llego a ser agresivo, rompiendo el equilibrio de todos los grupos y equipos de trabajo. Manejo un sentido estratégico e integral, que apoya y a veces circunscribe el desarrollo de una visión compartida, sin embargo, mi sentido de conexión con la realidad presente diverge pues confundo el futuro y el ahora. Esto dificulta mi comunicación efectiva tanto a niveles estratégicos como a niveles tácticos y operativos: me aíslo.
Soy flexible: en cada cambio veo una oportunidad, y en cada oportunidad una vía de acción posible; de hecho, me he reinventado a mi mismo profesionalmente en varias oportunidades, me muevo horizontalmente y verticalmente (hacia arriba y hacia abajo), por lo que la percepción hacia fuera es de inestabilidad e incapacidad de concluir tareas. Por otro lado me convierto en la persona ideal para trabajar en proyectos importantes de corto plazo, pues inmediatamente asumo un nuevo proyecto o tarea. Me salgo de los límites con frecuencia: esto ayuda a la flexibilidad y a la visión estratégica pero desentona en grandes grupos, pues el riesgo lleva consigo la posibilidad de perder. Me he encontrado en situaciones donde pierdo y no puedo manejar la oportunidad de crecer apropiadamente, es decir, no tengo un firme propósito de enmienda, por lo cual no aprendo de ello. Y termino convirtiendo los errores en excusas.
En resumen recordando una profecía que me hizo mi madre hace más de 18 años (tengo 33), ando por la vida con una “carta de recomendación” en la mano derecha y una “carta de despido” en la izquierda, siempre en la cuerda floja, siempre en constante tensión, siempre insatisfecho. El responsable directo y completo soy yo. El único que puede manejarlo y salir de ello también soy yo. Por ello fue tan importante para mí la discusión del módulo en su totalidad. No es una cuestión de decisión simplemente, sino de trabajo, propósito, convicciones y visión personal.
Por ello, tengo que manejar los retos, oportunidades y cambios de manera distinta, asumiendo riesgos pero desarrollando/sincerando
Primero un camino o visión que garantice mi desempeño a nivel personal y corporativo, en mi vida privada, y en la empresa, priorizando los elementos más relevantes. Muchas veces no me he atrevido a formalizar para mi mismo, dicha visión, evitando así enfrentarme a verdades íntimas que desequilibran mi nivel emocional y personal.
Segundo, voy a buscar ayuda profesional para comenzar a manejar mis desequilibrios personales y emocionales que han afectado mi desempeño en el resto de las áreas.
Tercero, voy a continuar estudiando para obtener un título de 4to. Nivel, probablemente aprovechando Internet y la posibilidad de estudiar online mientras trabajo. Ya he concretado la búsqueda de opciones y comienzo la fase de selección.
Cuarto, comenzaré a utilizar los espacios de discusión y presencia de la organización para desarrollar nuevamente un vínculo comunicacional con todos los niveles, retomando un rol protagónico importante, relevante y pertinente.
Quinto, iniciaré el proceso de mejora continua de mis habilidades del idioma Inglés, las cuales han dificultado mejoras sustantivas de mi crecimiento integral.
Sexto, utilizaré mi aprendizaje de este último año para impulsar a mi media naranja en este proceso de renovación y nuevos equilibrios, estimulando un nuevo crecimiento de la relación menos co-dependiente y más equitativa emocionalmente.
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