La parte más dura de la semana ha terminado... por ahora. Sé que cada quien tiene sus problemas particulares y casi siempre (por no decir siempre) sin importar cuán importantes sean las de los demás, las propias son más graves, el fin del mundo pues!!!
Mis querencias, la dualidad de emociones, la centrífuga del dinero, las deudas absurdas generadas por el consumismo conformista y desenfrenado, los problemas del trabajo, la baja autoestima que pesa sobre mis hombros -especialmente cuando el trabajo exige y exige y dudas de todo lo que eres capaz-, las locuras de oficina y hasta la falta de sexo me han llevado al miedo y a la total inacción.
Los demás ¿Qué les puedo decir yo? Muchos esperan de mí la fortaleza, habilidad, capacidad que pueda ayudarles (y ayudarme) y otros simplemente esperan la caida o el momento para empujar más duro y brillar simplemente por reflejo de los caídos.
¿Caído yo? ¿Desanimado? Nada que ver, sólo cansado de no estar claro hacia dónde voy, cómo voy a llegar, y con quienes. O simplemente con sueño por tanto trasnocho.
Atte.,
2 comentarios:
Upa! así es... ánimo mi tigre... Grrr!
Es como me siento ahorita… Todos mirándome para ver si puedo lograr lo que dije que haría... y al mismo tiempo no pueden ver el esfuerzo, la dedicación, y batallas con mis propios pensamientos. Encima de todo eso, también hay competición que pelear. Y sólo puedo pensar en lo que tú ya has dicho, “[…] hacia dónde voy, cómo voy a llegar, y con quienes.“ (énfasis en cómo y quién).
Publicar un comentario