2004-11-19

Vuelta al principio

Hay momentos -siempre ha habido y parece que siempre habrá-, en los cuales flaquea mi confianza en mi mismo: no saber si soy capaz de enfrentar los retos que tengoque vencer.

Se confunden unos con otros: personales, trabajo, amor, todos en un torbellino que no se detiene y una nostalgia por algo o todo que nunca vendrá y/o nunca llegó.

A medida que escribo, me siento estúpido, casi infantil, esperando que mi subconciente me libere, pero no puedo; el ridículo sentido de responsabilidad sobre las cosas que ni siquiera puedo controlar, no me deja.

Sin embargo y dicho esto, hoy creo que escribir por escribir tampoco es la solución. Este auto-encierro personalísimo, individual y hasta aburrido, no es por mucho ni lo que por poco otros llaman vida. De todas maneras, entender el impulso que me lleva a escribir estas líneas, puede ser tan importante como domesticarlo, usarlo, disfrutar o tal sólo mitigarlo de forma consciente.

Un día de estos me dejo de tonterías y escribo en mi tono malandro, simple y sin pretensiones sobre lo divino y lo profano y a lo mejor, acabo con tanta tontería melodramática.

Un saludo,



2 comentarios:

J♠ dijo...

Hola!
No dejes de escribir en tono "malandro", hablar sobre el "encierro" que generan las responsabilidades cotidianas hace que te encierres literalmente, y le quita vida al post, de eso me he dado cuenta recientemente, con mis propios posts, claro está.
Sólo tú sabes contar tan divinamente una idea, especialmente si es tuya.

Carlos dijo...

Sé que este post es de 2004... pero te quiero decir que tu confianza es admirable. Y espero que todavía no pienses esto.