2005-02-20

Vuelta a lo nuevo

Yo pensé que era esclavo del entorno y no podía hacer lo que quería y a medida que el tiempo pasa, me encuentro con que la verdad es más simple todavía: soy esclavo de mi mismo.

Siempre recuerdo el famoso refrán popular crea fama y acuéstate a dormir, en la cuál no sólo lo que has dicho, sino lo que has hecho o dejado de hacer te persigue y crea una sombra de ti mismo que se obscurece con el tiempo.

Lo bueno no perdura en la percepción de los demás, es lo que les afecta lo que recuerdan, la envidia que proyectan de forma negativa y nuevamente en vez de buscar hacia adentro me encuentro culpando hacia afuera. Proyectando mis debilidades en las (in)capacidades de los demás.

Por su fuera poco, esta mezcla de vacío, repudio y condescendencia no son lo más efectivo para percibirme de una forma diferente y positiva. Sólo crean una barrera entre lo que debe puede ser y lo que es. Y las barreras se pueden ver de varias formas: la obvia es como lo imposible, la otra, más obvia todavía, lo que debe ser resuelto; el enigma de la vida, del momento, del instante que aparece para demostrar que debemos y podemos superar.

Fácil decirlo, casi imposible hacerlo!!!

Alguien sabe la fórmula?

Atte.,

1 comentario:

J♠ dijo...

Hola! Sigo vivo y ahorita escucho "Disco 2000" de Pulp.

...Si te reconforta de algo puedes ser mi amo a raticos...