2006-06-25

El amor de mi vida (Parte II)

Tiene que ser tercer grado, no puede ser en el cuarto. Yo no estuve allí en el cuarto grado y no pudo ser en el quinto (o si?)...

Como sea, menos de 10 años seguro... Ella no sabe cuánto sufrí... Recuerdo escuchar las canciones rancheras de mi madre para escribirle cartas de despecho, las cuales fueron leidas por los demás compañeros sin yo saberlo. Y ella por respuesta simplemente se rió y continuó con sus tontos juegos infantiles (casi eróticos)...

Con su cuerpo esbelto (porque ya practicaba gimnasia artística desde muy pequeña) formaba en mi mente un patrón ya reconocido por mí, pero también ya superado: esa tonta sensación de estar por debajo, de no merecer, de esperar migajas.

La realidad es que no me interesan las migajas ni estoy debajo ni me interesa si se ríen o no de lo que pienso o escribo. Eso es ya parte del aprendizaje de la vida y lo que pienso es importante, lo que siento es importante, lo que quiero dar o no es importante y lo que haga, piense o sienta es asunto mio, sin importar lo que los demás hagan piensen o sientan de mi. Eso es asunto de ellos.

Mi querida Ana (esta vez no coloco el nombre exactamente igual), te recuerdo con tus cabellos rubios, un poco castaños, y tus malévolos ojos, a la hora del recreo, simplemente ignorando mi alma. Gracias a ello, aprendí a encontrarla yo solo, hablar con ella y saber que no me hacía falta otra cosa en primer lugar.

Ante todo mi segundo amor, es para mi mismo: yo soy mi aliento, yo soy mi apoyo, yo soy mi futuro, yo soy mi esperanza

Atte.,

1 comentario:

J♠ dijo...

Maravilloso, tu CI es mucho más elevado que el mío, sabes? yo a los 19(tres años atrás, en este entonces)me dí cuenta que yo soy mi propio príncipe azul.

Cada vez que te leo me asombro más. Cruel destino, tirana distancia.