El juego quema de todas maneras a pesar de haber pensado no sería así y aún esperando subrepticiamente que pueda quemarme de la manera que tanto anhelo, sólo he encontrado que cada día muero un poco al convertirme en la sombra de lo que hubiera esperado.
¿Será acaso necesario quemar y convertir en cenizas una gran parte fundamental de nosotros mismos o de mí mismo para que el resto pueda participar de la unión y comunión de las esperanzas y los cuerpos?
¿Será necesario aceptar lo inevitable y quemar lo que falta o bien asumir lo que queda como lo que existe o puede existe?
Fuerza es lo necesario, lo que falta más que el aire y de todas maneras no es suficiente. Será que en vez de aceptar lo inevitable precipitamos los resultados de impensabole?
Atte
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