2016-08-04

Comenzar y lo que viene

Es increíble como mis pensamientos pueden convertirse en la prisión de mis emociones y a la vez de repente, liberarlos todos sin contemplación y así de repente, estando solo las lagrimas comienzan a fluir.

La verdad es que todo lo que tenía que terminar ya lo hizo, y la idea de comenzar de nuevo -digamos ya- por séptima vez me abruma. Pero lo peor no es recomenzar, es los cierres que aún están lejos de ocurrir, los problemas que no van a desaparecer, los errores que igual dejaron vidrios rotos. Lo peor es quedar yo así, sin haber resuelto el enigma que soy yo mismo.

No saber qué quiero nuevamente me lleva a no saber qué intentar o con qué comprometerme o quién es a quién debo realmente comprometer para avanzar, pero esto es lo que hay y esto es lo que queda.

En ciertos contextos he descubierto oportunidades que dejo pasar y dejo pasar y vuelvo a dejar pasar por el compromiso, por el esfuerzo real de que las cosas deben ser como deben ser; pero igual, no dejo de pensar que todos dicen que de lo que uno se arrepiente es de lo que no hace: ¿Cómo conciliar esta disonancia tan estruendosa?

Yo a veces pienso que mi amor es a la idea del amor y no a una persona. Sigo buscando cambiarlo todo y pensar que puedo moldear a mi exacto gusto, deseo a quien por mí se deje moldear, pero tampoco es cierto que ocurre así. Y lo que encuentro en realidad es que debo adaptarme antes que creer que cambiar a la otra persona es lo que en realidad deseo y sé no es posible. Quien quiere cambiar o adaptarse o seguir o como lo llamemos es uno mismo y la idea de que lo harán por mí es una gran y romántica tontería.

Hoy estuve a punto de decirte lo que he querido decir siempre: que cuando estás cerca igual me pongo nervioso, igual digo tonterías, me vuelvo torpe y todo sale mal. A mi eso de mi mismo me gusta, porque dice que aún creo en el derecho a soñar. Sin embargo, el problema es quien eres tu. Eres algo difuso, existes en una persona pero te proyectas en muchas. O bien eres muchas personas en la imagen que mi mente tiene de una. No importa cómo o quien, pero sin estar seguro: ¿cómo puede haber compromiso y energía en una dirección?

Ya no sé realmente qué va a pasar pero igual sin mi control pasará.

Atte.


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