Carmine: Loco, autocrítico, eternamente confundido, siempre muy estresado, triste y alegre a la vez, de visión holística pero con enfoque en los detalles, intimista, extrovertido y algo agnóstico a la vez... Siempre pasando de lo profano a lo divino, mientras disfruto de lo sublime, y me regodeo en lo simple. En fin, más de una faceta para el mismo motivo de mi propia existencia, la cual siempre se torna interesante, a veces intolerable y a veces imposible, pero eso sí, siempre entretenida
2019-10-25
La carta enviada a una persona imaginaria
Saludos,
Bueno, en realidad pasaron ya varias horas desde que no conversamos por última vez, y más que horas son días, semanas, meses, y además desde que no lo hacemos de forma efectiva. Esas conversaciones en mi mente, ya no ocurren de la misma foma.
Sé desde el principio que tu no eres una persona que está interesada por el momento en nada concreto conmigo, ya que me lo dijiste, pero por fugaces instantes, mientras desarrollamos en mi cabeza, la dinámica de conversar sentí mucho más, digamos que una conexión especial.
De manera un poco inevitable ha crecido mucho más de lo que esperaba y bueno, te lo dije claramente: tu presencia, tu aliento, tu sonrisa, tus palabras alegran mi día. Así que no es por falta de información que hayas decidido ex profeso alejarte y solo puedo suponer que obviamente, como ya he aclarado y como tu me has indicado con tus acciones y yo poniéndole palabras: eso no está en tus objetivos de corto y mediano plazo. Y de serlo de largo plazo, pues sería así como el plato de tercera mesa: las sobras de las sobras o algo así.
Me he mordido la lengua (literal y figurativamente) para no ser inquisidor contigo, para saber por qué haces lo que haces, como anunciando tu disponibilidad pero discretamente cierras puertas en mi caso, qué se yo. Y por eso sigo mordiendome la lengua...
Creo que lo sobre-pienso demasiado, y eso es malo, y es obvio que estoy creando una dependencia (linda dependencia puedo decir) pero cuya correspondencia podría llamar en "tibia" por poner un adjetivo.
Una frase ronda en mi cabeza después de todo esto, de una película muy tonta, pero que para mi fue importante alguna vez: "I don't think one should be too hard on oneself if the object of one's affection returns the favor with less enthusiasm than one might have hoped.", que en traducción libre de mi parte es algo así como: "Yo no creo que deba ser muy duro conmigo mismo si el objeto de mi afecto regresa el favor con menos entusiasmo del que uno podría haber deseado".
Y bueno, parece que este es el caso. Yo fui quien decidió tomar ciertos gestos y acciones, y elevar o magnificar su significado, incrementando la potencia de esa sensación y de ese deseo/esperanza que tanto anhelo; cuando en realidad no pasa de la amabilidad o tal vez algo de gratitud por notar más allá de lo que a veces quieres mostrar como tu capa protectora, que aleja y empuja a la vez.
Aún así, nada de lo que he hecho, demuestra sino profunda admiración y un creciente cariño hacia ti, así que aquí sigo cuando queras conversar, compartir, construir, llorar, gritar, pelear, o lo que sea necesites. Ya que no puedo simplemente dejar de reconocer que -como le dije a alguien sin saber que hablaba de tí- te has convertido en mi "opción viable, posible, deseable". Solo que ambos hemos cambiado en el proceso y probablemente tenemos visiones congeladas en el tiempo que en ningún caso son correctas.
Aquí estoy y te deseo como siempre lo mejor, primeramente por tí, por tus sueños, y la capacidad de ejecutarlos mientras sigas un camino congruente.
Te envío como siempre mis más fuertes y cálidos abrazos.
Atte,
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario