2005-08-21

Los sabores de la Alegría

La vida es en parte como la cocina, la hay rápida, delicada, fuerte, suave, buena, mala, improvisada, trabajada, exquisita, pecaminosa, indebida, prohibida que no podría en este momento imaginarme todas las posibilidades y mucho menos decir que la he probado completa, que conozco mucho o que soy un experto.

Las cuatro sensaciones sápidas primarias son ácido, salado, dulce, y amago pero hay millones de sabores que resultan de las combinaciones infinitas de estos sabores; y es así como hoy, antes de seguir por la espiral del apocalipsis emocional o por la montaña rusa de los desequilibrios psicológicos, quiero rodar por la avalancha de posibilidades que todo instante abre cuando da paso al siguiente.

Por qué debe ser lo ácido malo? Por qué lo dulce es lo bueno? No hay blanco y negro así como no todo es dulce o salado. Si bien lo dulce es bueno, te llena de glucosa y lo salado está contraindicada en casi cualquier situación y sin embargo, si queremos disfrutar la vida, hay que buscar cómo cada uno en forma absolutamente individual, crear la combinación perfecta de sabores, el añadido de especias, el toque maravilloso de la improvisación y construir el camino que lleva a los momentos de felicidad.

Y gustándome mucho cocinar (aunque eso de recoger platos y lavarlos es otro cantar) tengo que decir que si he encontrado mis momentos sabrosos, llenos de sustancia, de sabor y alegría.

Los nervios de equivocarme y el éxito de hacerlo bien, así me lo hacen ver. Eso sí, estoy consciente de que a veces, simplemente puede salir mal, pero se puede cambiar por otro plato, o de la desgracia, crear uno nuevo y mejor...

Atte.,

1 comentario:

J♠ dijo...

Pues añádele un ají chirel! Llámame!