2006-01-09

El orfebre (parte I)

Hoy reflexionaba en voz alta (es decir, para y con otros) y caí en cuenta de la absurda situación que es creer que se puede ser mejor de lo que se es únicamente con desearlo; hace falta realmente esfuerzo, impulso, energía, esperanza, paciencia, agonía y un sentido de dirección claro, bien iluminado.

El sendero se crea caminando y en otras oportunidades he dicho que no sólo el sendero, también el proceso es lo importante. Pero de qué sirve un proceso, un camino si no se tiene un objetivo y el resultado puede ser vacío? Nutrirá esta experiencia? O la vacuidad, el vacío infinito se comerá lo que mi espíritu no sabe retener?

Si en realidad estamos en la obligación de mejorar, de ser cada día más cercanos a la imagen que de nosotros mismos hemos hecho, entonces hay que comenzar desde el principio y yo lo haré -como ya lo hice- reinventandome, redescubriéndome, compartiendo y permitiendo a mis amigos, familia y seres queridos entrar un poco en mi vida y no tenerlos como objetos aislados parcialmente por mis propios prejuicios.

Seré capaz!!! Es este mi grito desesperado de ayuda?

Atte.,

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy esperando la parte II ...

J♠ dijo...

Felíz año...