2006-03-28

Levedad

Hoy siendo ya el final de un largo día, aprecio esos espacios de soledad que me permiten encontrarme nuevamente a mi mismo y compartir de manera íntima y única mis pensamientos ya derrotados por el cansancio y renovados por la continua estupidez del entorno.

Ayer (o fue más bien antes de ayer) me indicaron que yo siempre estoy sintonizado con el entorno, y sabiendo que es un piropo, no puedo más que no aceptarlo por no merecerlo. Mi entorno está tan aislado de mí y yo de él que simples cosas siquiera puedo atreverme a pensarlas, mucho menos a escribirlas y aún peor libremente comentarlas. Las cosas complejas, las mentiras elaboradas, el absurdo mesiánico de mi persona -esas sí- fluyen, sin embargo, libremente, pacientemente; derrochando absurdos momentos.

Lo que quiero entonces es sacar a relucir mi naturaleza verdadera o simplemente estar solo para que no puedan recriminar su existencia?

Hoy, nuevamente hoy, ya pasada la medianoche, ya es mañana y el ciclo comienza de nuevo, sabiendo que se repetirá incesantemente hasta que al detenerlo en el intento toda partícula de mi espíritu desaparezca.

Atte.,
C.,

No hay comentarios.: