2008-05-18

La búsqueda incesante, perenne, eterna. Mi búsqueda por tí

¡Apareces! Hablamos, nos abrimos a las posibilidades y luego misteriosamente desapareces.

Te busco con ahínco, por todas partes y en todas las personas que se atraviesan, que aparecen y allí de nuevo otra vez te encuentro. Y así hablamos de nuevo, descubrimos nuevas posibilidades y también que no somos iguales a como creíamos que era antes, pero aún así poso mis esperanzas en seguir adelante. ¿Por qué en ese preciso instante te vas?

Desapareces de nuevo, me dejas solo. Me obligas a iniciar la búsqueda, la misma del principio, las mismas expectativas y posibilidades, pero no encuentro más que silencio. ¿Serás tu como tú o ereas ahora otra persona?

A pesar de tu trasmutación te encuentro y nuevamente las compuertas de lo posible me dejan pasar... pienso en el miedo, en la esperanza, en las posibilidades y otra vez de repente desapareces.

No sé cómo evitar este ciclo que aparentemente nunca termina... Está ya obscureciendo mi deseo, desensibilizando mis necesidades, disminuyendo las ganas de seguir intentando...

Pero de nuevo me levanto y comienzo; de vuelta al inicio; de vuelta al intento; de vuelta a encontrarte, a hacerte aparecer y hablar como siempre, con las posibilidades y buscando a toda costa este vez -como siempre- no desaparezcas nuevamente.

 

Atte.,

No hay comentarios.: