La musica resuena en mis oidos como un ruido ensordecedor que no me deja pensar.
El niño grita a mi derecha, el otro habla solo frente a mi y, a mi lejana izquiera veo al otro tranquilo, sereno pero a la vez inquieto pensar en el futuro...
Hay algo de desesperacion en estas palabras -como siempre- pero tambien la determinacion de estar comprometido conmigo mismo y con la paz de mi propias dudas.
Veo que esta direccion, determinacion, seguridad no es mas que tu representacion; tu olor, tu sonrisa, tu entrega cuando en verdad la quieres y la que todavia espero cono desesperacion.
Aun asi, los recuerdos me acechan, las viejas costumbres cuesta dejarlas de lado, las nuevas requieren mucho trabajo y yo exijo perfeccion sin poder darla en la misma medidas.
La tristeza rodea esos lugubres e inequivocos pensamientos pero igual cuando esto ocurre: cuando recuerdo a veces hago daño aun sin quererlo y aun a mi mismo, siento tu espiritu, tu aroma, recuerdo tu sonrisa, anhelo tu entrega y por el breve lapso de una inspiracion eterna soy nuevamente feliz
Carmine: Loco, autocrítico, eternamente confundido, siempre muy estresado, triste y alegre a la vez, de visión holística pero con enfoque en los detalles, intimista, extrovertido y algo agnóstico a la vez... Siempre pasando de lo profano a lo divino, mientras disfruto de lo sublime, y me regodeo en lo simple. En fin, más de una faceta para el mismo motivo de mi propia existencia, la cual siempre se torna interesante, a veces intolerable y a veces imposible, pero eso sí, siempre entretenida
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1 comentario:
sigues sangrando en tus letras
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