Reinventandome a mi mismo, he descubierto que yo soy siempre yo y que cambiar esta verdad inamovible es simplemente una quimera!
La apariencia de verdad es verdad cuando no es superada o sobreexpuesta por la mentira, por lo cual la fina hebra que se teje sobre delgada tela para cubrirlo todo y velar los ojos de quien pensó que podría tener en un amplio contexto, reconocimiento instantáneo por lo que creyo saber, o supo que creyó simplemente me mostró que los caminos llegan o salen, pero nosotros -yo mismo- definimos el moviminento, el momento, el impulso y el destino parcialmente velado por el futuro.
En pocas palabras, lo que hago define lo que soy, lo que digo expone lo que siento, lo que escondo revela otras verdades y no hay escapatoria: me debo enfrentar a mi mismo y superar mis propias expectativas, pero sin cambiar lo que soy porque sería falso, verdaderamente.
El camino del autoreconocimiento y del autoconocimiento está lleno de egoismos que debo dejar aparte, y las facetas, talladas o no, puras o no, pulidas o no, son parte del esquema que siempre lleva a competir por todo y para todo.
Espero esto me lleve de todas maneras, aún por carambola al objetivo de ser siempre mejor -en promedio- y no por falsos picos instantáneos. La pregunta sería: Cómo medirlo?
Algien tiene una idea?
Atte.,
1 comentario:
Mídelo echando un vistazo a tu YO pasado y compáralo con tu YO presente... seguramente te sorprenderás del resultado.
Un abrazo
YGN
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