2006-08-20

El mejor momento

Hace exactamente la mitad de mi vida me dijeron que mi mejor momento estaba por llegar, precisamente a partir de ahora faltan casi 2 años para que llegue ese famoso instante.

En el momento me pareció hasta molesto que me dijeran eso, que la premonición, la visión oracular, confluyeran y confabularan en mi contra; ahora pienso que mi mejor momento siempre es el que está por venir y que el actual es el mejor hasta ahora.

En pocas palabras, tenían razón parcialmente aquellos quienes vaticinaron una mejor versión de mi mismo, pero no acertaron en el contexto de esas mejoras: no es dinero, edad, inteligencia y mucho menos un aumento sensible de los atributos considerados positivos (clemencia, bondad, etc.).

El contexto es mucho más amplio y general: yo soy yo mismo, cada vez más cercano a mi propia visión de mi mismo y a medida que esta visión va cobrando forma en el consciente y el subconsciente; es decir, esta vez sé cuándo digo que sí porque quiero o porque las circunstancias me obligan, o cuándo digo que no, porque es lo que debo hacer.

Si lo pienso más detenidamente, lo que ha cambiado, es la capacidad de no juzgar tanto a mis propias acciones y a no esperar de los demás la aprobación inmediata. Es un juego en el que salgo ganando yo cuando estoy solo con mis pensamientos, mis experiencias y mis necesidades.

El mejor momento es el siguiente porque incorpora todo el bagaje de mi historia, de mis errores, de mis pasiones, de mi habilidad aún y cuando esta capacidad pueda variar hacia menos: correr menos, aguantar menos, ver menos, oir menos. Eso no es importante, es cómo se presencia, se vive el momento lo que lo hace inigualable e insuperable con su pasado, pero superado por el futuro que representa la siguiente oportunidad.

Espero entonses con ansias todos los momentos que siguen para disfrutarlos, sufrirlos, vivirlos con mayor entusiasmo, con potencia y con todo.

Atte.,

2006-08-13

Frase Latina


Prima cratera ad sitim pertinet, secunda ad hilaritatem, tertia ad voluptatem, quarta ad insaniam


La primera copa es para la sed, la segunda para la alegría, la tercera para el placer, la cuarta para la locura



Yo ya pasé el estado de la locura, ya no entiendo cómo ser cuerdo, cómo es el placer o cómo se aplaca esta sed insaciable, pues estando en esta sequía, encuentro cada vez menos, principalmente en la fuente: dentro de mi.

En el contexto de lo posible, queda ver si todo puede ir para atrás, para al avanzar nuevamente, se cambie el orden y fluya nuevamente el futuro.

Atte.,


2006-08-05

Autogestión de las emociones

Cambio, cambio cambio!!!

Todo en derredor es cambio, continuo, permanente, implacable... Es la escencia misma de la vida, lo estático es la excusa de la muerte, así que el cambio, siempre bienvenido, siempre esperado, es necesario, indispensable y necesariamente una condición de vida.

Esto no quiere decir estemos preparados para recibirle, que siempre -siempre, siempre- estemos listos para adaptarnos, modificando nuestra propia visión del mundo, para aprenderlo todo de nuevo.

En esta oportunidad, sumido en mis cambios: los personales, los del trabajo, los que no entiendo ni yo mismo, ni los del entorno (que entienden sólo unos pocos y de manera parcial); es buen momento para recordar que el mejor modo de resistirlos, de apadtarse, de prepararnos, es revisar en los profundo y encontrar las disonancias cognoscitivas, esas que te dicn una cosa mientras haces otra.

Así ando estos días, en un continuo proceso de eestimulación, desde chocolaticos, hasta reir, gritar, dejar por momentos de trababar, sentir rabia... espero todo ello me apoye para que mis emociones estén equilibradas con el resto y mejore mis objetivos, tanto profesionales como personales.

Atte.,

2006-07-24

Momentos


Este es un momento particular en mi vida; y como cualquier otro momento es único, irrepetible, lleno de sorpresas y sobresaltos, pero es el momento que es, es el momento que tiene que ser.


Por ello es que no he escrito en tanto tiempo, más bien, he estado viviendo toda una vida perdido en mis propios pensamientos, en mis recuerdos y a la vez, tomando de ellos el conocimiento, la experiencia, la fuerza para seguir tomando las decisiones, para seguir respirando, para reconocer el bien cuando lo encuentro y diferenciarlo del mal que rodea a todo, lo cubre todo y desde adentro busca también salir.


Pero es esto la lucha para que el mal, tan famoso, no ocurra, o es más bien un miedo primario que nos recuerda que lo que tenemos es asencia de bien.


En realidad, se puede mentir flagrantemente a tantas personas en pos del placer individual, sea éste intelectual, físico, emocional o colectivo. Me he convertido simplemente en un mentiroso compulsivo, que no se preocuca (que no me preocupo) de lo que los demás seriamente puedan pensar.


Cómo siendo tan vil y a la vez tan sublime me atrevo a hablar bien de mi mismo y de mi entorno. No es esto falso orgullo? No es esto ausencia de bien, -digamos- exceso de mal?


Quiero pensar que lo mejor de mí es lo que siempre sale a flote, pero no es cierto, aún falta un largo recorrido y todo está por verse en su momento.


Atte.,




2006-06-25

El amor de mi vida (Parte II)

Tiene que ser tercer grado, no puede ser en el cuarto. Yo no estuve allí en el cuarto grado y no pudo ser en el quinto (o si?)...

Como sea, menos de 10 años seguro... Ella no sabe cuánto sufrí... Recuerdo escuchar las canciones rancheras de mi madre para escribirle cartas de despecho, las cuales fueron leidas por los demás compañeros sin yo saberlo. Y ella por respuesta simplemente se rió y continuó con sus tontos juegos infantiles (casi eróticos)...

Con su cuerpo esbelto (porque ya practicaba gimnasia artística desde muy pequeña) formaba en mi mente un patrón ya reconocido por mí, pero también ya superado: esa tonta sensación de estar por debajo, de no merecer, de esperar migajas.

La realidad es que no me interesan las migajas ni estoy debajo ni me interesa si se ríen o no de lo que pienso o escribo. Eso es ya parte del aprendizaje de la vida y lo que pienso es importante, lo que siento es importante, lo que quiero dar o no es importante y lo que haga, piense o sienta es asunto mio, sin importar lo que los demás hagan piensen o sientan de mi. Eso es asunto de ellos.

Mi querida Ana (esta vez no coloco el nombre exactamente igual), te recuerdo con tus cabellos rubios, un poco castaños, y tus malévolos ojos, a la hora del recreo, simplemente ignorando mi alma. Gracias a ello, aprendí a encontrarla yo solo, hablar con ella y saber que no me hacía falta otra cosa en primer lugar.

Ante todo mi segundo amor, es para mi mismo: yo soy mi aliento, yo soy mi apoyo, yo soy mi futuro, yo soy mi esperanza

Atte.,

2006-06-22

La noche perenne, el obscuro día.

El deseo no conoce fronteras,
El cuerpo las reconoce,
La mente las fabrica,
El alma las libera,

Y mi deseo, mi cuerpo, mi mente y mi alma se unen en un grito, en un llanto, en un instante, en una singularidad, en un explosión que me llevan directamente, unívocamente, expresamente, decididamente a ti, a tu camino.

Y ese camino, que antes pensé era una línea sinuosa, indirecta, complicada, ahora se vé en mi deseo como una linea directa, en mi cuerpo, como una aguda subida, en mi mente, como una inalcanzable estrella, en mi alma, como una oportunidad de liberar mi dicha.

Y mi dicha, tan cerca de tan sólo tus migajas, es a las vez distante, imposible, increiblemente difícil, pero evidentemente luchable.

Y mi lucha, es sistemática, ordenada y a la vez absurda e incoherente, por lo que mi éxito está ya declarado como fracaso y, porque las emociones y las barreras externas -que practicamente yo he creado- refuerzan diabólicamente mi capacidad de avanzar hacia donde fijé mi objetivo: estar contigo, ser tú, sentirme compenetrado, complementado, fogozo, lleno de gozo.

Y mi gozo, lo es sólo por el hecho de poder imaginar que puede ser, pero se extingue, se aleja, me deja, se enfría con tu indiferencia, tu abandono.

Y mi abandono, por supuesto me lleva de nuevo al inicio, a desear, sentir, pensar, orar, llorar, gritar y luchar.

Mi grito, mi gozo, mi lucha, mi abandono, son mi ofrenda hoy para tí.

Atte.,

2006-06-15

Las cosas simples

tragar.

(De or. inc.).

1. tr. Hacer movimientos voluntarios o involuntarios de tal modo que algo pase de la boca hacia el estómago. U. t. c. prnl.

2. tr. Comer vorazmente.

3. tr. Dicho de la tierra o de las aguas: Abismar lo que está en su superficie. U. t. c. prnl.

4. tr. Dar fácilmente crédito a las cosas, aunque sean inverosímiles. U. t. c. prnl. Le contó una mentira y no se la tragó.

5. tr. Soportar o disimular algo muy desagradable. U. t. c. prnl.

6. tr. Absorber, consumir, gastar. U. t. c. prnl. El muro se tragó más piedra de la que se creía.

7. tr. coloq. Arg. y Ur. Entre estudiantes, empollar (ǁ preparar las lecciones).

8. intr. coloq. Acceder sin convicción a una propuesta.

9. intr. coloq. Dicho de una mujer: Acceder fácilmente a requerimientos sexuales.

10. prnl. coloq. Chocar con un obstáculo. Tragarse una farola.

11. prnl. coloq. No hacer caso a una señal, a una obligación o a una advertencia. Tragarse un semáforo.

Tantos significados y a en resúmen un sentimiento sólido, único, inseparable de mis anhelos, mostrarme, ser yo mismo, compartir con los amigos, dejar la desesperanza, tragar la vida, deglutir el momento, sentir su paso quemando libremente mi garganta, tomando el líquido sin importar su temperatura, tragando la carne, sin importar su textura, su dureza, decidiendo cuándo, cómo, por qué; dejando de ser esclavo de las decisiones, de lo casi irreparable, de lo casi irreversible.

Chocar no es la opción, ocultar tampoco, ignorar lo es menos, mentir es inutil, futil, inocuo y ásperamente divertido y sobre todo, que la consciencia y mi cuerpo me obliguen a gritar, mientras mi mente se rebela, es lo más increible.

Atte.,

2006-06-13

Delirio y consciencia

Bienvenida la noche otra vez.

Hoy en particular se ha presentado como la larga excusa para después del día y para impedir que mañana (es decir, ya hoy) pueda pasar el día momento a momento sin darme cuenta de la realidad.

En verdad siento como fluye su capacidad inhibidora, y a la vez catalizadora de las sensaciones, de las emociones (que no son lo mismo?) y de los pensamientos, despertando a la bestia, al otro yo que escondo tras de mi.

Luego de una larga lista de tal vez, pero escudado en el miedo, y en la comodidad, sólo he llegado al punto en el cual mi sueño gana terreno, pero el cuerpo -dispuesto a castigarme por mis excesos- impide que gane.

Y así es como no metafóricamente, sino físicamente siento el efecto negativo, la aceleración de todo lo temido, el momento determinante...

En el día, que es el verdadero estado onírico consciente, prácticamente la droga de la luz me impide recordar esto y por ello, espero que al escribirlo, lo recuerde

Atte.,

2006-05-17

El juego sucio


El ser humano pasa la
primera mitad de su vida
arruinando la salud y la
otra mitad intentando
restablecerla.
Joseph Leonard

Nunca ha sido más cierto esta frase en mi vida que en los últimos meses, pero sin embargo, el punto está en física, espiritual, emocional, social e intelectalmente trabajar seriamente en este aspecto.

Siendo un continuo viejo prematuro, no sé cómo en este punto, no tomé mis propios consejos: los excesos simples, comer mucho y mal, ejercitar poco, mucho estrés y poco descanso.

La realidad, pues últimamente ando un poco estropeado, y compartirlo pues no me hace sentir mejor, más bien me apena hablar de mi hígado, o del corazón, o del peso, o de la circulación y sin embargo de esto es de lo que estoy hablando... de mejorar mi nivel de vida con simples cosas que me cuesta disfrutar... caminar sin cansarme, dormir sin dolerme, comer con gusto lo que necesito y no desear lo que no requiero...

Las cosas simples pues, son parte de este juego sucio, lo que necesitamos está allí, y lo dejamos por lo que nos compromete, nos daña, y lo peor no sólo lo hacemos inconscientemente, también lo hacemos en forma consciente.

Por qué si comienzo a recuperarme, me niego a hacerlo? Será que un chocolate es más importante que mi vida, o será que la vida y la muerte es lo mismo y por ello no sólo valen lo mismo sino que son intercambiables?

Cómo comenzar este juego sucio del dárse cuenta que la vida (la propia) hay que vivirla plenamente porque de lo contrario no importa su extensión, no es vida?

¿Y qué significa plenamente?

Atte.,

2006-05-05

Te dedico la luna!

Hace poco tiempo me asomé en la noche temprana al cielo y descubrí una increible luz que iluminaba el cielo. Era la luna [por supuesto] que acompañaba mi camino a casa, cansado de tanto trabajar y de saber no tener rumbo.

Por supuesto, la luz de la luna tiene su energía interesante (aunque sé que es el reflejo de la luz del sol) y no porque crea en las energías extrañas, las piedras, la pseudo ciencia ni nada por el estilo, pero efectivamente es una forma de energía.

Y por ello, en ese momento mi corazón (mis emociones, mis sentimientos) me llenaron de gozo y de alegría.

Por supuesto, también puede ser los chocolates que me había comido antes y que me llenaron de endorfinas en mi mente y en mi cuerpo, pero dejemos que la fantasía de la energía que te llena el alma siga por un momento, pues es en esos momentos en los que pienso es necesario tener, estar, vivir, sentir, compartir a/con alguien y poder gritarle Te dedico la luna!!

Y es que al final, estamos solos pero no queremos estarlo, nos sentimos solos, pero es porque buscamos no serlo. Y al fin y al cabo, qué importa si estás solo o no, si puedes siempre compartir contigo mismo, con tu yo interior?

Espero que esta energía, y este momento, duren lo suficiente para dormir contento...

Atte.,

2006-04-14

Deseos

El deseo yace dormido muy cerca, lo puedo sentir susurrar a mi oido decirme lo que quiero escuchar y en mi miembro lo que quiero sentir, por ello, el miedo es aún más aterrorizante que antes....

Perder el control es -para mí- el comienzo de un camino que no estoy dispuesto a recorrer, porque sé que de allí no podré ni salir adelante, ni retroceder, y quedarme atascado es peor que quedarme inerme, como puedo estar en este momento.

Así que, mientras dejo -decido- que mi vista corra a un lado de la vida verdadera, seguiré pensando que el control es lo único necesario para que el fluir sea efectivo.

Atte.,



2006-04-06

Las alas de ícaro

Nihil est in intellectu quod primus non fuerit in sensibus

Nada hay en el intelecto sin que antes pasara por los sentidos.

La conciencia carece de todo tipo de contenido sin el concurso de la experiencia



El desarrollo” entendido en un contexto histórico y social, ha sido permeado en forma importante por los desarrollos tecnológicos de los últimos 200 años (particularmente), los cuáles a su vez se nos presentan como catalizadores de un mayor número de cambios. Este fenómeno de continua retroalimentación positiva, nos obliga a reconsiderar el papel de nuestro entorno sobre la sociedad y el de nuestras acciones individuales y colectivas con este mismo entorno.

La idea predominante en los siglos XIX y gran parte del siglo XX de que el hombre se debía imponer a la naturaleza y a sus propias leyes en forma estructurada y estática ha sido substituida por la fuerza de la realidad, en algunos casos de manera abrupta y en otros de manera progresiva. Esta nueva realidad se manifiesta en todos los ámbitos de las organizaciones humanas y sociales, particularmente en el contexto de las empresas; que han pasado a tener un papel cada vez más importante en el proceso de cambios y una influencia fundamental en la forma de ser y hacer de las sociedades.

Varios de estos factores, estas características de la realidad, ya han sido identificados y discutidos por muchos autores y por la conciencia colectiva y en muchos casos se superponen y contraponen: libertades sociales, nueva concepción de los derechos del hombre, aumento progresivo de la pérdida de privacidad por seguridad, estructuras productivas donde el hombre no es la mano de obra principal, agotamiento de materias primas, distribución irregular de los bienes, fusión de costumbres, estandarización de elementos culturales, trans-culturización, predominancia de elementos culturales y globales simultáneos, pérdida del poder del Estado y aumento del poder de las Corporaciones, etc.

¿Cómo debemos enfrentarnos a estos factores y a los que aún no hemos identificado? ¿Cómo prepararnos para los siguientes factores/cambios que continúan ocurriendo? ¿Cómo fluir con la corriente en forma pertinente, efectiva, productiva y maximizando el bien colectivo?

Muchas de estas preguntas son parte de los retos que todos los hombres y particularmente los líderes tienen que enfrentar. Dado el papel cada vez más preponderante de las empresas en parte de la dinámica social (globalizadora y a la vez local), los líderes de las empresas y de las organizaciones son llamados a interpretar en forma holística las nuevas reglas del actuar y los nuevos valores que deben imperar.

El problema es que no estamos preparados para encontrarlos, mucho menos definirlos y aceptarlos, por ello, es imperativo romper nuestros propios esquemas, nuestros paradigmas y nuestra visión del mundo. Debemos escindir nuestra percepción de la realidad para crear nuevas experiencias y una nueva visión del entorno más amplia, no tan estructurada, lo suficientemente enfocada para cumplir los objetivos (personales, de la empresa, del negocio, de la sociedad) pero lo suficientemente desdibujada (borrosa e indefinida) para que se encuentre en constante mutación y adaptación a los cambios del entorno.

Es requerido que los nuevos líderes comprendan (comprendamos) que el cambio –siempre permanente- es la norma y que reevaluar constantemente nuestra percepción del entorno para adaptarnos sinuosamente a sus cambiantes formas es fundamental –esencial- para comprender en el continuo del devenir de los cambios, el objetivo del liderazgo per sé y en las singularidades (los grandes cambios de paradigma, los sismos sociales, económicos, tecnológicos) cuáles son los necesarios elementos sociales, de visión, de negocio y las acciones que deben ser reevaluados, ejecutados, para definir los nuevos objetivos y perseguirlos.

Si fallor sum

Si me equivoco, soy

(San Agustín)

2006-03-28

Levedad

Hoy siendo ya el final de un largo día, aprecio esos espacios de soledad que me permiten encontrarme nuevamente a mi mismo y compartir de manera íntima y única mis pensamientos ya derrotados por el cansancio y renovados por la continua estupidez del entorno.

Ayer (o fue más bien antes de ayer) me indicaron que yo siempre estoy sintonizado con el entorno, y sabiendo que es un piropo, no puedo más que no aceptarlo por no merecerlo. Mi entorno está tan aislado de mí y yo de él que simples cosas siquiera puedo atreverme a pensarlas, mucho menos a escribirlas y aún peor libremente comentarlas. Las cosas complejas, las mentiras elaboradas, el absurdo mesiánico de mi persona -esas sí- fluyen, sin embargo, libremente, pacientemente; derrochando absurdos momentos.

Lo que quiero entonces es sacar a relucir mi naturaleza verdadera o simplemente estar solo para que no puedan recriminar su existencia?

Hoy, nuevamente hoy, ya pasada la medianoche, ya es mañana y el ciclo comienza de nuevo, sabiendo que se repetirá incesantemente hasta que al detenerlo en el intento toda partícula de mi espíritu desaparezca.

Atte.,
C.,