2006-04-14

Deseos

El deseo yace dormido muy cerca, lo puedo sentir susurrar a mi oido decirme lo que quiero escuchar y en mi miembro lo que quiero sentir, por ello, el miedo es aún más aterrorizante que antes....

Perder el control es -para mí- el comienzo de un camino que no estoy dispuesto a recorrer, porque sé que de allí no podré ni salir adelante, ni retroceder, y quedarme atascado es peor que quedarme inerme, como puedo estar en este momento.

Así que, mientras dejo -decido- que mi vista corra a un lado de la vida verdadera, seguiré pensando que el control es lo único necesario para que el fluir sea efectivo.

Atte.,



2006-04-06

Las alas de ícaro

Nihil est in intellectu quod primus non fuerit in sensibus

Nada hay en el intelecto sin que antes pasara por los sentidos.

La conciencia carece de todo tipo de contenido sin el concurso de la experiencia



El desarrollo” entendido en un contexto histórico y social, ha sido permeado en forma importante por los desarrollos tecnológicos de los últimos 200 años (particularmente), los cuáles a su vez se nos presentan como catalizadores de un mayor número de cambios. Este fenómeno de continua retroalimentación positiva, nos obliga a reconsiderar el papel de nuestro entorno sobre la sociedad y el de nuestras acciones individuales y colectivas con este mismo entorno.

La idea predominante en los siglos XIX y gran parte del siglo XX de que el hombre se debía imponer a la naturaleza y a sus propias leyes en forma estructurada y estática ha sido substituida por la fuerza de la realidad, en algunos casos de manera abrupta y en otros de manera progresiva. Esta nueva realidad se manifiesta en todos los ámbitos de las organizaciones humanas y sociales, particularmente en el contexto de las empresas; que han pasado a tener un papel cada vez más importante en el proceso de cambios y una influencia fundamental en la forma de ser y hacer de las sociedades.

Varios de estos factores, estas características de la realidad, ya han sido identificados y discutidos por muchos autores y por la conciencia colectiva y en muchos casos se superponen y contraponen: libertades sociales, nueva concepción de los derechos del hombre, aumento progresivo de la pérdida de privacidad por seguridad, estructuras productivas donde el hombre no es la mano de obra principal, agotamiento de materias primas, distribución irregular de los bienes, fusión de costumbres, estandarización de elementos culturales, trans-culturización, predominancia de elementos culturales y globales simultáneos, pérdida del poder del Estado y aumento del poder de las Corporaciones, etc.

¿Cómo debemos enfrentarnos a estos factores y a los que aún no hemos identificado? ¿Cómo prepararnos para los siguientes factores/cambios que continúan ocurriendo? ¿Cómo fluir con la corriente en forma pertinente, efectiva, productiva y maximizando el bien colectivo?

Muchas de estas preguntas son parte de los retos que todos los hombres y particularmente los líderes tienen que enfrentar. Dado el papel cada vez más preponderante de las empresas en parte de la dinámica social (globalizadora y a la vez local), los líderes de las empresas y de las organizaciones son llamados a interpretar en forma holística las nuevas reglas del actuar y los nuevos valores que deben imperar.

El problema es que no estamos preparados para encontrarlos, mucho menos definirlos y aceptarlos, por ello, es imperativo romper nuestros propios esquemas, nuestros paradigmas y nuestra visión del mundo. Debemos escindir nuestra percepción de la realidad para crear nuevas experiencias y una nueva visión del entorno más amplia, no tan estructurada, lo suficientemente enfocada para cumplir los objetivos (personales, de la empresa, del negocio, de la sociedad) pero lo suficientemente desdibujada (borrosa e indefinida) para que se encuentre en constante mutación y adaptación a los cambios del entorno.

Es requerido que los nuevos líderes comprendan (comprendamos) que el cambio –siempre permanente- es la norma y que reevaluar constantemente nuestra percepción del entorno para adaptarnos sinuosamente a sus cambiantes formas es fundamental –esencial- para comprender en el continuo del devenir de los cambios, el objetivo del liderazgo per sé y en las singularidades (los grandes cambios de paradigma, los sismos sociales, económicos, tecnológicos) cuáles son los necesarios elementos sociales, de visión, de negocio y las acciones que deben ser reevaluados, ejecutados, para definir los nuevos objetivos y perseguirlos.

Si fallor sum

Si me equivoco, soy

(San Agustín)

2006-03-28

Levedad

Hoy siendo ya el final de un largo día, aprecio esos espacios de soledad que me permiten encontrarme nuevamente a mi mismo y compartir de manera íntima y única mis pensamientos ya derrotados por el cansancio y renovados por la continua estupidez del entorno.

Ayer (o fue más bien antes de ayer) me indicaron que yo siempre estoy sintonizado con el entorno, y sabiendo que es un piropo, no puedo más que no aceptarlo por no merecerlo. Mi entorno está tan aislado de mí y yo de él que simples cosas siquiera puedo atreverme a pensarlas, mucho menos a escribirlas y aún peor libremente comentarlas. Las cosas complejas, las mentiras elaboradas, el absurdo mesiánico de mi persona -esas sí- fluyen, sin embargo, libremente, pacientemente; derrochando absurdos momentos.

Lo que quiero entonces es sacar a relucir mi naturaleza verdadera o simplemente estar solo para que no puedan recriminar su existencia?

Hoy, nuevamente hoy, ya pasada la medianoche, ya es mañana y el ciclo comienza de nuevo, sabiendo que se repetirá incesantemente hasta que al detenerlo en el intento toda partícula de mi espíritu desaparezca.

Atte.,
C.,

2006-03-22

El otro depredador

En un contexto general (y también específico), tengo que reconocer que soy un privilegiado: h tenido la oportunidad y el interés de crecer personal y profesionalmente durante mi vida; sin por ello entrar en la categoría "ser mejor" persona.

Sin embargo, si lo pienso en el contexto del enfrentamiento entre mis creencias, mis valores y mis acciones, con una evidente disonancia cognoscitiva, me he obligado a deformar mis valores antes considerados positivos para llevarlos hasta otros que sencillamente aún en lo más profundo de mí, siquiera me satisfacen.

¿Cómo es posible que yo haya desaprovechado todo ese interés, toda esa oportunidad y para ir endureciendo de forma tan terrible mi caracter, mis sentimientos? ¿No es incompatible este proceso con el de madurar, mejorar, crecer?

Hay quienes he visto florecer ante el aprovechamiento de su intelecto, de sus oportunidades, de sus búsquedas, y no me siento de la misma manera. ¿Es éste un modelo eterno: el de ver lo mejor de los demás en uno mismo sin ver los errores?

Cuán difícil es hoy escribir estas palabras, cuán profundas pueden ser y cuán vacías cuando caen en mis propios oidos al releerlas, en mis ojos que lloran y se secan a la vez por el hastío de verlas y mi lengua se seca con el sentimiento de tiempo que transcurre y que se llena de momentos efímeros que sólo nos llevan al siguiente.

El pequeño y cruel juego mental que estoy aprendiendo a jugar no puede ocultar la verdad que a mi mismo escondo: todo se va por el caño, todo se desaparece, sólo ha quedado el vacío.

Y el vacío se puede llenar -como decía el antigüo cuento- de heno, o con la luz de una vela, o con el fuego de quemar un poco de heno con la candela de la vela, es decir, se puede llenar de lo material, de lo espiritual o del delicado y complejo equilibrio de ambos; pero siempre me voy pongo a penetrar ese vacío de la forma incorrecta y perversa de lo material o peór aún, de lo absolutamente espiritual y al final dejo mi propio yo mal expresado, mal representado y lleno a su vez de vacío.

Por ello, he comenzado un juego de cazar gatos y ratones, depredando (en su acepción: Robar, saquear con violencia y destrozo) pero a mi mismo, mi robo, mi saqueo, mi violencia, mi destrozo.

Atte.,

2006-03-13

Fútil y Pueril!

Cuál es la mejor manera de encontrar la verdad que tu propia mente esconde?

Será eso lo que me impulsa en forma pausada pero decidida a ejecutar pequeños actos que a su vez son pequeñas muertes?

Será cierto que los hombres vemos el éxito en la cama como una pequeña prueba que cambiamos por el verdadero éxito?





Nos hace esto menos importantes y nos lleva a niveles pueriles?

Serán siempre preguntas las que ronden en una noche como esta?

Y dónde están las respuestas?

Atte.,


2006-03-04

¡El club!

¿Cuántas veces no he sentido la necesidad imperiosa de gritar a los cuatro vientos aquello que puedo sentir y en vez de ello lo reprimo?

¿Cuántas veces no han sentido la urgencia de abrirnos a la vida, a la verdad, al amor, a una emoción, al riesgo, al fracaso o al éxito, y en vez de ello, nos cerramos, sufrimos en silencio y dejamos de compartir?

Yo si pertenezco a este exclusivo grupo de personas que no sabe por qué no sabe nada, y aún así sigue llenándose de ínfulas, de inferioridad falsa, de un sentido de superioridad obsceno y cruel, tanto con sigo mismo como con los demás.

¿Cómo lograr entonces abrir la puerta de aquello que llamamos salida? ¿Cómo vivir la vida sin estar claros que hay que vivirla para poder sentirla?

Lo único que he logrado hasta ahora es encontrarme con personas, a través de las cuales hago valer mi voz, o manipulo mi entorno para que su voz valga por la mia.

Cerrarse a la oportunidad de salir de ese club -ya no tan exclusivo- si sería un verdadero privilegio, el cual estoy aprendiendo a seguir.

Atte.,


2006-02-24

El amor de mi vida (parte I)

Todo comienza desde el final y vuelve al principio. Ésta es la esencia vital a través de la cual fluimos en el universo, con él y por él sin entender nunca claramente el sentido del flujo ni el sentido de pertenencia a uno mismo -a mi mismo-.

Y como todo al final comienza por el principio, o mejor dicho inicia por el comienzo, he decidido contar, lo que recuerdo (y cómo lo recuerdo) de mis amores, desilusiones, pasiones y esperanzas.

La primera que puedo dilucidar era una hermosa niña de pocos años (creo que la conocí a los 5 años) y de la cual no recuerdo casi nada, excepto el día que me invitaron a su fiesta de 6 años (o serían 7):

En el salón de fiestas/jardín de un edificio pequeño (unos 5 pisos) con rejas blancas y cerca de la avenida principal nos encontramos en su reunión. Tengo que reconocer que además de estas mínimas descripciones, únicamente recuerdo su rostro pequeño, su tez algo obscura, aceitunada y mediterránea, sus ojos grises/azulados intensos y grandísimos que sonreían a la vez que su sonrisa blanca e inmaculada como sus dientes.

También recuerdo su cabello castaño, liso y algo corto que recorría su rostro de un lado para otro cuando caminaba o correteaba el jardín.

Finalmente, el recuerdo más intenso, el más puro, el más duro, correr detrás de ella con el regalo con la esperanza de robarle un beso. La escena digna de unos padres orgullosos de sus sanos, vigorosos y alegres niños, a mi me llena de rabia y a la vez nostalgia: el primer gran rechazo, la primera burla, el escarmiento de no ser aceptado.

Esa imagen propia correteando casi en círculos en el paqueño jardín de grama verde, me enseño que no siempre lo que se que se quiere se obtiene, por más que se desee, por más que se corra detrás, por más que estés en el lugar correcto.

Mi querida Donna, cuántas enseñanzas en tan pocos segundos y cuántos recuerdos luego de más de 30 años.... yo te sigo deseando, te sigo queriendo!!!!

Atte.,

2006-02-17

La fidelidad a los preceptos propios

Saludos,

Tengo tiempo sin escribir porque -debo reconocerlo- estoy muy molesto, confundido, irritado, nervioso, triste, diría casi deprimido y no es común que yo esté en una situación como ésta y expresarlo de forma tan abierta y libre.

A medida que pasa el tiempo, he visto una bifurcación, más bien un alejamiento entre lo que creo o creía y lo que hago; entre lo que digo y lo que siento; entre lo que siento y lo que creo.

Por supuesto ese es un círculo nada virtuoso éste de complicaciones emocionales, intelectuales y hasta físicas que se superponen sin sentido, sin razón, o mejor dicho con todo el sentido y la razón de desestabilizar mi precario equilibrio.

Decir entonces que soy fiel a mis principios o a mis preceptos es prácticamente una herejía y a los herejes, la historia, normalmente los ha castigado de múltiples formas o les ha convertido en mártires o simplemente en olvidados reductos.

Querer escribir hoy sin querer decir lo que en verdad tengo que decir es ya de por sí muy complejo para mí, pues sé que la emocionalidad que acompaña lo que escribo se transluce fácilmente y todo lo que no quiero decir también se dice, si se lee con los ojos de los sentimientos, de la emoción. Pero nada de esto hace que pueda mejorar este sentimiento, esta sensación fisico-química que embarga -que alberga- mi cuerpo, mi mente y mi corazón.

Hoy realmente, la mano amiga, el abrazo preciso, el amor violento, el sexo sincero, la pasión desenfrenada, la gula sibarita e incluso el consumismo neoliberal debo usarlos para sostener, evitar una caida mayor, sabiendo que, pueden ser aquello que más me acerque al mismo borde. Hoy es día de cirugías completas, de reconstrucciones, o al menos de mentiras que con apariencia de verdad, nos hagan a todos sentir mejor

Atte.,

2006-02-01

El orfebre (parte III)

Reinventandome a mi mismo, he descubierto que yo soy siempre yo y que cambiar esta verdad inamovible es simplemente una quimera!

La apariencia de verdad es verdad cuando no es superada o sobreexpuesta por la mentira, por lo cual la fina hebra que se teje sobre delgada tela para cubrirlo todo y velar los ojos de quien pensó que podría tener en un amplio contexto, reconocimiento instantáneo por lo que creyo saber, o supo que creyó simplemente me mostró que los caminos llegan o salen, pero nosotros -yo mismo- definimos el moviminento, el momento, el impulso y el destino parcialmente velado por el futuro.

En pocas palabras, lo que hago define lo que soy, lo que digo expone lo que siento, lo que escondo revela otras verdades y no hay escapatoria: me debo enfrentar a mi mismo y superar mis propias expectativas, pero sin cambiar lo que soy porque sería falso, verdaderamente.

El camino del autoreconocimiento y del autoconocimiento está lleno de egoismos que debo dejar aparte, y las facetas, talladas o no, puras o no, pulidas o no, son parte del esquema que siempre lleva a competir por todo y para todo.

Espero esto me lleve de todas maneras, aún por carambola al objetivo de ser siempre mejor -en promedio- y no por falsos picos instantáneos. La pregunta sería: Cómo medirlo?

Algien tiene una idea?

Atte.,

2006-01-27

Carta a mi amigo, el desaparecido

He de reconocer que durante los últimos días, he estado bastante preocupado, en forma genuina y sincera por un amigo. Tendría que decir le conozco hace poco, un año por decir y sin embargo, he sentido una empatía particular, un deseo por protegerle y apoyarle, como un hermano mayor podría hacerlo.

Eso de ofrecer libremente mi amistad es algo que no ocurre comunmente y en nuestro día a día, las amistades desinteresadas son aún más enrarecidas cuanto más bullicio de conocidos nos rodea; aún más, las barreras primarias de esta sociedad violenta: desconfianza, auto-protección, prejuicios, etc. fueron franqueadas para permitir que mi propio yo saliera a relucir y ese apoyo de amigo -de hermano- fuera sincero.

Entendiendo que todos necesitamos un espacio íntimo y personal, pero también sabiendo que quienes nos sentimos solos a veces cometemos grandes estudipeces quise apoyar el vacío que sentía con consejos, compañía, esperanza, incluso algo de alegría; sabiendo que aún siendo insuficientes, parte del camino podrían mostrar.

Lo que no puedo entender es cómo de la nada, la respuesta obvia es la que más duele: al apoyo, al desinteresado hombro pues simplemente el rechazo instantáneo, la falta de respuesta, la anulación del yo por inconveniente, terminando por ignorame. Al principio, la rabia fluyó por todas mis venas!!!! Qué se cree, cómo se atreve, quién pensó qué soy... etc... etc... pues la forma, la manera, fue la peor de todas: YO sentí el dolor y el rechazo no merecidos, exprofesamente malintencionados.

Luego de pasar ese trago y pensarlo bastante, quiero pedir disculpas por no entender a priori, que ese mensaje tan directo era un grito de ayuda desesperado y que esperar era una buena forma de comunicación y apoyo de mi parte.

De todas maneras, me disculpo por no entener y te disculpo por no saber medir las consecuencias de cómo me sentí con tus acciones; sin embago, quise decírlas al menos en este medio para que yo mismo, tu, nosotros, sepamos que toda acción tiene su reacción y no por amenza lo digo, sino porque la naturaleza humana -siendo tan compleja- debe pasar por un proceso curativo cuando se siente herida a un nivel básico, primitivo, aunque también cuando ocurre a nivel elevado e intelectual.

Espero nuevamente -como siempre- apoyarte, curar tus heridas, cubrirlas o al menos reirnos de ellas... pero no esperes que pueda tener el mismo tenor, el mismo color en forma natural, de manera espontánea: es posible que un rechazo genuino, un tufillo a rencor, pueda fluir sin intención.

Y por supuesto, no ha salido del todo mal, pero tampoco del todo bien, así que nos toca nuevamente abonar la tierra, regar el agua, sembrar la semilla y cuidar al árbol de amistad que el futuro depara evitando que vuelvan a cortarlo apenas germina. Yo prometo poner mi parte en ello y no exigir de tu parte más que o que estés dispuesto o capacitado a dar.

Querido amigo, recibe como siempre, un fuerte abrazo,

Atte.,

2006-01-26

Delirio y flagelación

2006/Enero/26
5766/Tevet/26

Caramba, luego de tanto pensar, meditar, sentir, esperar, desear, creer, reir, llorar y obviamente escribir, de repente me siento más lleno que antes, pero de energía, de emociones que me llevan por un camino obscuro.

La luz en ese camino es triste, compleja, llena de grises, y entre estos colores o más bien sombras, encuentro sonrisas, esperanza, alegría, cobijo... calor.

Es posible sentir esto en medio de la nada?

Cómo es posible que no existas, que no exista, que no existamos, pero sigamos existiendo? La comodidad no es tal, el gris no es tal, el color es rojo, fuego, infierno!

Y entre pailas me encuentro, en todas a la vez, sólo por estar bautizado pasé de largo por el castillo de los justos; pero he conocido a Minos y la soledad absoluta, a La Tormenta y Cancerbero, las aguas obscuras, a la ciudad de Plutón y su muralla de hierro, los sepulcros de fuego, el plomo dorado, el purgatorio y todos sus círculos y no es por leer poesía medieval que lo digo, sino por reflejar la realidad de mis sentimientos, expresadas aquí, sabiendo que exhibo mi peor aspecto y puedo perder por ello... Pero también ganar, ante todo la libertad de la verdad, de mi verdad!

Espero purgar mis penas, mis pecados y lavarlos en la piedra del rio que espero cubra mi alma, cubra mi cuerpo, el rio del cual la boca en su magnánimo esplendor escupe la sabiduría.

Deseo, que este río, que limpia, que atraviesa, sea el río Egipto, el Tigris, el Éufrates, el Orinoco, pueda acercarse a mi y permitirme sumergir en él y renovar mi vínculo con el infinito, mi Brith Milá exclusiva, egoista y personal.


Atte.,

2006-01-22

Existir!!!

No existí
No existió
No existimos

No existo
No existe
No existimos

No existiré
No existirá
No existiremos

Si hubiéremos existido, sería obviamente distinto!

Atte.,

2006-01-19

El consejo no solicitado (parte I)

Ya no puede negarlo: Es un entrometido (o entremetido) y por momentos se convierte en lo que menos desea: un viejo chismoso, baboso, repulsivo que lo que quiere es coger por el mango la sarten del mundo.

Aún así, en ese estado de ánimo se atreve a decir lo que dice, con un aire, un tono de abuelo consolador, de padre universal, de cachorro inocente... Buscando le crean las buenas intenciones que aún siendo ciertas, no por ello pueden traer consigo la esperanza de que en verdad sean buenas.

Y yo qué juego en todo esto? Pues que las caras y facetas también reflejan este estado, este momento con el resultado evidente, visto de lejos, de cambiar no sólo al observado sino también al observador y al propio sistema; cambiándolo todo.

Atte.,